Temática

“Encontrar un psicoanalista”

Por Francisco-Hugo Freda
“¿De qué se trata en esas dieciséis sesiones? Nada más ni nada menos de que el paciente pueda medir mínimamente los efectos de la palabra sobre el síntoma y que, a partir de poder medir esos efectos, pueda descubrir la dosis de amor que hay al interior de cada decir. Amar el bien decir y los efectos que produce ese bien decir sobre el síntoma.”

“¿Hay que acortar el tiempo para comprender?”

Por Serge Cottet
“La tensión entre transferencia y tiempo pone en tela de juicio el postulado de un tiempo irreducible. Decir que el inconsciente es pulsación temporal quiere decir que se abre y se cierra según las modalidades de la transferencia. Es eso lo que hoy llamaríamos inconsciente transferencial. No es que se trate del tiempo reencontrado, como lo creyó Freud a título de la repetición, sino de un tiempo suspendido a la apertura o al cierre del inconsciente. Ahora bien, esa escansión es también relativa a la dirección de la cura, a la intervención del analista.”

“Las nuevas formas de la demanda”

Por Bernard Lecoeur
“Es como si la función del don simbólico no llevase más la adhesión y se haya vuelto incapaz de suscitar la más mínima creencia. La plegaria, la súplica, a las que la demanda supo asemejarse, se han convertido en un catálogo de aspiraciones voluntarias sometidas al otro del derecho. Se produce, por lo tanto, una inversión de la incondicionalidad de la demanda.”

“De una Aufklärung lacaniana”

Por Patrick Almeida
“Un psicoanálisis orientado por lo real implica entonces una orientación político-ética fundamentalmente distinta de cualquier tipo de psicoterapia. El principio mayor es “no hay relación sexual”. El punto de partida del acto analítico es por lo tanto un imposible de decir – un real de estructura. Hacer resonar este punto sensible para cada parlêtre, he aquí su política diferencial. El acto analítico responde a una ética de las consecuencias.”

“El Análisis en tiempos de Starbucks”

Por Mauro Nahuel Gross y Camila Diaz Redondo
“¡Goza!, ordenará el superyó tirano, la oferta es amplia y el menú se torna insoportablemente tentador. No hay prohibición alguna del goce. Allí donde antes estaba, a modo de norte, el Nombre del Padre como S1, hoy tenemos una multiplicidad de significantes que habilitan la pluralidad de goce. Los antiguos ideales y valores poco pudieron hacer frente a la irresistible adquisición de objetos. De igual forma, las referencias simbólicas se eclipsaron por lo imaginario.”

“El viaje en la singularidad de un tratamiento”

Por María Victoria Fabre
“Solemos utilizar la frase “escucha psicoanalítica”, pero si aquí había algo que no me resultaba fácil era escuchar. Podían decir muchas cosas sus hermanos, los médicos tratantes, la historia clínica, pero se trataba de que J pudiera acceder a expresar su historia y sus preguntas.”